La eficiencia energética en viviendas

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Concepto de eficiencia energética

El término de eficiencia energética, también llamado ahorro energético, hace referencia directa al uso eficiente de la energía que generamos y consumimos con el propósito principal de disminuir dicha cantidad de energía al mínimo posible durante la producción de bienes materiales y la gestión de los servicios. Así pues, la eficiencia energética tiene el objetivo de proteger el medio ambiente, limitándose únicamente al consumo de aquello necesario.

Sin embargo, en la actualidad seguimos desperdiciando demasiada energía, y la situación exige una oportuna moderación de dicho consumo, así como un cambio en nuestros hábitos. El reciclaje doméstico, la apuesta por materiales reciclado para la construcción, la economía circular, el consumo colaborativo, la reducción del desperdicio de agua y como veníamos diciendo contribuir a la eficiencia energética, son acciones imprescindibles a realizar.

La eficiencia energética en viviendas

Nosotros como ciudadanos, podemos contribuir a mejorar esta situación desde nuestro hogares, si tenemos en cuenta la eficiencia energética de nuestras viviendas.

Aún así, hay quien se niega a apostar por la eficiencia energética en viviendas, ya que defienden que las alternativas eficientes y sostenibles presentan un precio más elevado y prefieren optar por productos o servicios menos responsables. Sin embargo, en la mayoría de ocasiones, se pasa por alto que a largo plazo, los modelos energéticos tradicionales pasarán mayor factura, como sucede con las bombillas tradicionales a la larga, si las comparamos con las luces LED ( mayor precio de adquisición, pero más eficientes y rentables a largo plazo por el ahorro de electricidad).

La eficiencia energética en viviendas de cualquier tipo está condicionada por diferentes factores, prestaciones y calidades como por ejemplo la calefacción, suministro de agua, iluminación, su ventilación, aislamiento… mediante los cuales podemos determinar el grado de eficiencia de cada edificio o casa, atendiendo siempre a los criterios de clasificación energética.

Actualmente el 80 % de las viviendas están construidas desde hace más de 20 años. Además, hoy en día, los criterios que determinan la eficiencia energética en viviendas son cada vez más exigentes y solo las viviendas más modernas son capaces de sacar un sobresaliente, a no ser que se realicen las adaptaciones oportunas en hogares con más años de antigüedad.

¿Cómo calcular la eficiencia energética en viviendas?

Para estimar la eficiencia energética que se consume en una vivienda, se debe realizar una media anual del consumo energético de la vivienda, estando la vivienda habitada y con un uso frecuente de sus diferentes elementos energéticos(agua, luz, electrodomésticos…)

Los datos recopilados se plasman en kWh/m2 año y kg CO2/m2 año (kilovatios hora por metro cuadrado y kilogramos de CO2 por metro cuadrado, respectivamente).

Según los resultados obtenidos se procede a su famosa clasificación de la vivienda dentro del certificado de eficiencia energética. Esto será indispensable si se pretende vender o arrendar una propiedad o inmueble y el grado a nivel de eficiencia será clasificado mediante la etiqueta energética.

revalorización por eficiencia energética en viviendas

La etiqueta energética

La etiqueta energética representa el valor de clasificación de eficiencia energética en viviendas según una escala alfabética que abarca desde la A (máximo nivel de eficiencia energética), hasta la G ( las viviendas menos eficientes). Esta etiqueta no es única de los bienes inmuebles, sino que se utiliza de igual modo para electrodomésticos y otros productos eléctricos y electrónicos. 

Las diferencias entre cada “letra” son realmente notables, ya que en el caso de una clasificación energética “A” se produce una eficiencia energética en la vivienda 10 veces mayor que en las etiquetas de grado “G”. De igual modo, una etiqueta de rango “B” consume siete veces menos energía, y si llegamos hasta la “C”, sería tan solo un 35% menos de consumo energético (siempre en comparación con la etiqueta de clase “G”, la más ineficiente).

Cabe reiterar que difícilmente se puede conseguir una buena clasificación energética con acciones aisladas. Será necesaria una puesta en conjunto de varias medidas diferentes para reducir el desperdicio energético y contribuir al medioambiente.

La emergencia climática lleva décadas llamando a nuestra puerta, y por fín estamos empezando a poner medidas desde el ámbito de la edificación y construcción de viviendas. 

Prueba de ello es el Código Técnico de la Edificación o CTE en vigor desde 2006 y que a finales del año 2019 sufrió una serie de ampliaciones enfocadas a fijar unas referencias conjuntas para mejorar el ahorro energético de las viviendas, entre otras cosas.

Dicho esto, dejemos a un lado el “qué” y vayamos directamente al “cómo”…

¿Cómo mejorar la eficiencia energética de viviendas o edificios? 

Toda reforma debe tener en cuenta la eficiencia energética de la vivienda o de todo el edificio, dependiendo de que vaya a contratarse. Existen diversos factores que pueden condicionar la necesidad de realizar mayores o menores esfuerzos para conseguir una ahorro energético apropiado: 

  • Las condiciones climáticas de la zona: El tipo de clima, su cercanía con el mar, la altitud, las rachas de viento habituales, inundaciones, fuertes nevadas, etc.
  • El tamaño de la vivienda: Es otro factor que va a condicionar la calificación energética final, acostumbrando a tener mejor clasificación las viviendas grandes( en unas mismas condiciones de envolvente).
  • La envolvente: Hace referencia a los espacios interiores que lindan con los exteriores (cerramientos, huecos, puentes térmicos…) y su capacidad de aislamiento dependerá de la calidad de los materiales y los perfiles, cristales, persianas, el grado de deterioro.

eficiencia energética en viviendas aislamiento térmico

Dicho esto, veamos algunas opciones para mejorar la eficiencia energética en viviendas:

  • Renovar los sistemas de energía como calefacción, ventilación, electrodomésticos, climatizadores o aires acondicionados, etc.
  • Usar sistemas eco-eficientes de calefacción: calderas de condensación, biomasa, calefacción eléctrica…
  • Apostar por energías renovables: energía solar térmica, energía solar fotovoltaica, geotermia, aerotermia..
  • Aislar al máximo la vivienda: Un buen aislamiento y estanqueidad(ventanas, pladur térmico…)eliminando puentes térmicos es muy eficiente en términos de ahorro energético. 
  • Iluminación tipo LED: bajo consumo, poca emisión de calor, mayor vida útil del producto, ahorro económico…
  • En edificios: aislamientos de fachadas, mejoras en la envolvente térmicas, aislamiento en cubiertas, rotura de los puentes térmicos, etc.

placas solares para eficiencia energética en viviendas

¿La eficiencia energética mejora el precio de la vivienda y el alquiler?

Más allá de los típicos factores condicionantes como luminosidad, presencia de ascensor, año de construcción… la eficiencia energética es hoy por hoy, otro de los puntos determinante a la hora de decidir comprar o alquilar una vivienda; por el ahorro económico o contribución medioambiental que supone para el supuesto comprador o inquilino.

Así que la respuesta es: Sí, la etiqueta energética condiciona en gran medida el precio que se pueda pedir por una propiedad o por el alquiler de la misma. Así pues supondrá un atractivo para los posibles interesados, que pensarán en el ahorro que puede suponer a largo plazo y estarán dispuestos a desembolsar una cantidad mayor por la adquisición o alquiler.


 

Por todo ello, apostar por la eficiencia energética en viviendas es hoy por hoy una buena opción, pero no falta tanto para que se convierta directamente en una premisa indispensable, para mantener la ecoeficiencia de nuestro planeta desde nuestros hogares.