Objeto de deseo: silla Egg

La silla Egg nació a finales del los años 50. Surgió de la idea de crear algo novedoso y diferente a partir de una única pieza. De un asiento con respaldo y reposabrazos unido surgió la silla Egg.

Como bien indica su nombre la silla huevo, no hace falta explicar el motivo del nombre. Un silla que se afianzó en la década de los 50 y 60 en toda Europa. Actualmente vuelve a ser tendencia, ya no solo se diseña como mueble de interior, podemos verlas en exteriores, terrazas y colgantes.

Diseño único y exclusivo

Arne Jacobsen es su diseñador, creó la silla en 1958 para el Hotel Radisson de Copenhague.

Como buen escultor, Arne Jacobsen primero esculpió en arcilla la silla y así pudo perfeccionar su forma hasta su diseño final. Las primeras sillas Egg las fabricó la República de Fritz Hansen Company.

El primer concepto de esta silla iba destinado a ambientes opulentos y recargados. Las primeras eran de gran tamaño, perfectamente fabricadas con cubiertas de cuero de primera calidad, resistentes y muy elegantes.

Su estética original y su gran comodidad lograron que la silla fuera tendencia en esa época. La mayoría se crearon de forma exclusiva para el hotel pero gracias a su impacto se fabricaron algunas de edición especial, llegando a costar hasta 60 000 $ cada una.

En 2008, Frinz Hansen Company fabricó 999 sillas más por una edición limitada para celebrar el 50 aniversario de la silla Egg. Estas nuevas sillas estaban realizadas de gamuza con cuero  y combinaban dos tonos creando un atractivo especial.

Para no perder su toque clásico se mantuvo la base de bronces y todas ellas, pulidas a mano.

Además para confirmar su autenticidad cada silla estaba numerada debajo del cojín junto con un texto escrito con la historia de la silla Egg. Una silla exclusiva de Arne Jacobsen y de edición limitada.

Inspiración de hoy

De las sillas originales de la década de los 50 y 60 al haber tan pocas, las que aún se mantienen son pocas y exclusivas y casi todas pertenecen a coleccionistas.

El atractivo de esta silla sigue siendo su estilo único y distintivo, por eso, es una pieza que ha inspirado en la línea de nuevas colecciones de muebles.

El sillón Egg es un clásico dentro del mundo del diseño. Con sus visuales y delicadas formas, la silla Egg de Arne Jacobsen combina diseño, comodidad y funcionalidad en cualquier ambiente.

Este año ha cumplido ya 60 años y sigue siendo una de las sillas más exclusivas. Se sigue fabricando y tapizando como se hacía entonces, unas 1100 puntadas a mano, ese mimo y arte en su fabricación hacen de ella que siga siendo nuestro objeto de deseo.

Nos gusta la silla Egg por la privacidad que proporciona y como nos envuelve, es una de las características que más atraen a los diseñadores de interiores. Como hemos visto hay muy pocos ejemplares del orginal pero en la actualidad la firma Fritz Hansen tienen los derechos de explotación de su diseño, produciéndola y también comercializándola.

Y si te gusta y no te alcanza para el modelo original hoy en día en el mercado puedes encontrar cientos de réplicas para también poder disfrutarla en tu hogar. Te enseñamos nuestro último proyecto, hemos diseñado un espacio en el que buscábamos un ambiente íntimo y personal y gracias a la silla Egg hemos logrado ese espacio.

Imágenes Pinterest y Filomena Estudio.