6 claves para disfrutar de una decoración Zen

decoración zen

La decoración Zen es un estilo de diseño de interiores que se inspira en el Zen, una corriente filosófica y religiosa originaria del Japón. La decoración Zen se caracteriza por ser minimalista y sencilla, y busca crear un ambiente armonioso y relajado en el hogar.

A continuación os dejamos 6 de las características principales de la decoración Zen para que puedas aplicarla en tu casa o en tu próxima reforma de forma sencilla.

 

Colores en la decoración Zen

 La decoración Zen destaca por utilizar colores suaves y tonos naturales, clave para construir un ambiente relajado y armonioso en el hogar. Estos colores suelen ser tonos pastel, como el blanco, el gris, el beige y el azul claro. También se pueden emplear tonos más cálidos y naturales, como el verde, el marrón y el rosa pálido.

Esta gama cromática ayuda a generar una sensación de calma y tranquilidad en casa, y puede ser una buena opción para aquellas personas que buscan este ambiente relajado y equilibrado en su hogar. Además, estos colores suelen combinar bien con los elementos naturales que se usan en la decoración Zen, como veremos más adelante.

El uso de estos colores no solo se limita a las paredes de la vivienda. Aplicarlos en textiles, como cortinas y almohadas, te acercará a tu objetivo de conseguir una decoración Zen. Muebles y accesorios, como lámparas y cuadros en esos tonos, también aportarán ese toque Zen que buscas.

 

La practicidad en la decoración Zen

La practicidad es clave en la decoración Zen. De hecho, se recomienda evitar el uso de elementos decorativos innecesarios y de objetos que no tengan una función práctica. La decoración Zen se enfoca en la simplicidad y la funcionalidad, y se prioriza la utilidad y la practicidad sobre la apariencia y el adorno.

Esto significa que, en una decoración Zen, se evitan los objetos que no tienen una utilidad clara y que solo sirven como adorno, como las figuritas de porcelana o los objetos de decoración que no se utilizan. En su lugar, se prioriza la inclusión de elementos que tengan una función práctica en el hogar, como las plantas y muebles, que sean cómodos y funcionales.

Para un estilo 100% Zen en tu hogar, puedes empezar por repasar los objetos y elementos decorativos que tienes y deshacerte de aquellos que no tengan una función práctica. Luego, puedes reemplazarlos por otros más útiles y funcionales, como plantas y muebles cómodos y pragmáticos. De esta manera, podrás crear un ambiente Zen en tu hogar que sea simple, armonioso y funcional.

 

La importancia de la luz natural en la decoración Zen

La luz natural es considerada un elemento esencial en la decoración Zen, ya que ayuda a crear un ambiente relajado y armonioso en el hogar.

Para aprovechar al máximo la luz natural en una decoración Zen, se recomienda colocar las ventanas en lugares estratégicos para que la luz pueda entrar al hogar de manera natural. También se pueden utilizar cortinas o persianas que permitan regular la cantidad de luz que entra al hogar, y se pueden utilizar espejos o reflectores para aumentar la cantidad de luz natural en el espacio.

Este quizá no sea uno de los puntos más fáciles de conseguir. Si te planteas una reforma integral en el futuro, quizá puedas tener en mente para esa ocasión que tus ventanas estén ubicadas en sitios estratégicos para que pueda entrar la máxima luz natural posible. Mientras tanto, puedes usar cortinas o persianas para regular la cantidad de luz que entra al hogar, y puedes aprovechar espejos o reflectores para aumentar la cantidad de luz natural en el espacio.

 

Materiales naturales: clave en la decoración Zen

Los materiales naturales como la madera, el bambú y la piedra, son clave para crear un ambiente relajado y equilibrado en el hogar. Estos materiales transmiten una sensación de calma y tranquilidad, propia de la naturaleza y también son resistentes y duraderos. Si te gustan

La madera es uno de los materiales más empleados en la decoración Zen, ya que puede ser utilizada en muebles, en pisos y en el revestimiento de paredes. El bambú también es un material común en la decoración Zen, y se utiliza en elementos como las cortinas, los espejos y los cuadros. La piedra, por su parte, se usa en elementos como encimeras y suelos, y puede aportar una sensación de solidez y estabilidad al hogar.

Si quieres que tu casa sea de estilo Zen, puedes empezar por utilizar materiales naturales en tus muebles y en los revestimientos de paredes y suelos. Los elementos hechos de bambú, como cortinas y espejos, también ayudan a conseguir este estilo, así como utilizar piedra en las encimeras y suelos para añadir un toque de solidez y estabilidad a tu hogar.

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¡Qué viva el verde!

Para conseguir un auténtico estilo Zen en tu casa, es fundamental incluir plantas y elementos verdes en la decoración. Con esto se crea el ambiente relajado y armonioso tan característico de este estilo. Las plantas son consideradas un elemento esencial en la decoración Zen, ya que aportan vida y belleza al hogar, y también ayudan a mejorar la calidad del aire.

Para incorporar plantas, puedes usar macetas de diferentes tamaños y colores, y colocarlas en diferentes lugares estratégicos de tu hogar, como en la mesa del comedor, en la repisa de la chimenea o en una mesilla de noche. Otros elementos verdes, como el bambú y el musgo, también transmiten esa sensación de tranquilidad y equilibrio que buscamos.

Con este pequeño gesto, podrás disfrutar de un hogar lleno de vida y encanto que se ajuste a los mantras de la decoración Zen.

 

El minimalismo como mantra

En la decoración Zen, se recomienda utilizar patrones y diseños sencillos y geométricos para crear un ambiente de serenidad en el hogar. Los patrones y diseños geométricos son característicos del estilo Zen, y se utilizan en elementos como cortinas, tapices y espejos.

Los patrones y diseños geométricos suelen ser sencillos y minimalistas, y se caracterizan por la utilización de formas geométricas básicas, como los círculos, los cuadrados y los triángulos. Estos patrones suelen combinarse con la paleta de colores suaves y naturales que mencionábamos antes.

Para introducir estos elementos, puedes empezar por utilizar patrones y diseños sencillos y geométricos en tus textiles y accesorios decorativos. Puedes utilizar patrones geométricos en cortinas, cojines o almohadas, y combinarlos con colores suaves y naturales para conseguir un auténtico ambiente Zen en tu hogar.

 

Ahora que ya tienes claros los principios básicos de la decoración Zen, ya solo te queda adaptarlos a tus necesidades y preferencias. Muchas cosas ya puedes llevarlas a cabo con facilidad, sin embargo, si quieres introducir la decoración Zen en una casa ya existente, es posible que sea más conveniente realizar una reforma integral para adaptar el espacio de acuerdo a los principios de esta corriente decorativa. De esta forma, se puede aprovechar al máximo la oportunidad para originar un ambiente armonioso y sereno en toda la casa.

 

En Kaleidoscope podemos ayudarte a planificar tu decoración Zen desde el principio y crear un espacio que esté diseñado específicamente para encontrar la tranquilidad y la claridad mental en tu casa soñada. ¿Te ayudamos?